- Sobre Peru - https://sobre-peru.com -

El Volcán Misti en Arequipa

Sea cual sea el lugar de Arequipa en el que te encuentres, al levantar la vista verás siempre el cono humeante del Volcán Misti. La ciudad duerme a sus pies, arrullada ante la sombra de sus 5,822 metros de altitud. La silueta de su cono perfecto es uno de los grandes símbolos arequipeños.

Tanto es así que, durante la época colonial, la gran mayoría de las casas fueron construidas con sillar, una piedra blanca creada con lava solidificada del volcán. Precisamente por esto a Arequipa se la conoce como la Ciudad Blanca. Es como si la propia ciudad hubiera nacido de las entrañas de su volcán.

Es curioso que a pesar de ser un volcán activo, y según muchos expertos uno de los más peligrosos de Sudamérica, desde Arequipa no hay una sola agencia de viajes que no oferte excursiones y subidas de una parte de esta montaña. Si no llegáis a aventuraros a subir hasta él, no os preocupéis, ya que el viaje no será en balde. El valle del Chili en el que se encuentra es sin duda uno de los más hermosos de Perú.

Muchas de estas rutas son de dos días de duración, por lo que hay tiempo para todo. La caminata hasta la cima dura alrededor de doce horas, mientras que la bajada entre tres y cuatro. Eso sí, hay que estar en forma porque la subida es bastante exigente y en algunos puntos bastante pesada y dura. La recompensa es majestuosa: no hay mejor vista de Arequipa que la que se tiene desde el volcán Misti.

La historia también ha quedado prendada de la belleza y el poder del Misti. Sus grandes erupciones provocaban que los antiguos incas realizaran ofrendas a los dioses para aplacar la ira del volcán. Se han encontrado en sus alrededores cerámica, oro, plata e incluso cuerpos humanos que servían para dichas ofrendas.

Si tenéis la oportunidad de estar en Arequipa os llamará poderosamente la atención la silueta del volcán en el horizonte. A veces las fumarolas le dan un carácter señorial, como de vigilante perpetuo. Pero para los arequipeños es mucho más que un volcán, es todo un símbolo con el que han crecido desde pequeños.

Foto Vía Foto Community