De paso por Moyobamba

Moyobamba

Hay una ciudad en Perú donde se puede disfrutar de casi todas las actividades turísticas que ofrece el país sin moverse más que unos kilómetros para recorrerla.

Estamos hablando de Moyobamba, una de las ciudades más antiguas de la zona oriental de Perú, por su privilegiada ubicación a 590 kilómetros desde Chiclayo tiene todos los favores de la naturaleza y desde siempre es la tierra elegida por las civilizaciones que habitan el país.

Básicamente, en Moyobamba tiene aguas termales, cataratas, flores exóticas y vegetación abundante en una geografía que impone desafíos a los más aventureros senderistas. La calidez y tradiciones de la gente de la ciudad lo hará sentirse muy a gusto y le permitirá conocer las actividades arraigadas que se trasmiten de familia en familia para llegar a nuestros días, intacta y artesanal.

Una de estas actividades es la de hacer sombreros, a tan sólo 30 minutos del centro de la ciudad al lado de la quebrada de Uquihua, en encontrará Rioja o “la ciudad de los sombreros”. Aquí se deslumbrará con la Laguna Mashuyacu con su población de garzas, aves martín pescador y sachapatos, entre otras especies típicas de la región. Seguramente no podrá resistirse a la tentación de llevarse alguno de los sombreros de paja o las prendas de vestir tan coloridas y de calidad que realizan los riojanos.

Su entrono natural ha marcado la vida de la gente de Moyobamba, que en la Plaza de Armas del centro de la ciudad ha construido una pileta de 3 caídas de agua adornada con estatuas representativas de las bellas mujeres de la selva.

Desde los miradores que se encuentran en los extremos de la ciudad podrá apreciar como la selva les permitió conocer tanto sus plantas y territorios, ya que estos miradores son naturales y dese ellos se puede ver toda la ciudad y sus atributos. Son varios los que conocen los pobladores, entre ellos Punta de San Juan, Fachín, Tahuishco o Cococho, cualquier persona del pueblo podrá guiarlo sin problemas.

Si le interesaron las plantas exóticas, no dude en acercarse hasta el Jardín Botánico San Francisco, donde se dedican al estudio y conservación de las especies autóctonas; o a los viveros de la calle Jr. Reyes Guerra 900 donde las protagonistas son las orquídeas, bromelias y los helechos entre otra extensa variedad de plantas.

Foto Vía: Flickr por Giancarlo Noriega

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Categorias: San Martin



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