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El Lago Titicaca y su relación con Viracocha

Isla Titicaca

Hay muchos sitios del tipo religioso y espiritual que visitar en tu viaje a Perú. Si bien el lugar más frecuentado por los turistas es el templo de Pachamac, ubicado al sur de Lima, en el Valle del Río Lurín, hay otros lugares que merecen ser explorados.

De hecho en el momento de la conquista, el lago Titicaca era el más frecuentado ya que era considerado uno de los santuarios más importantes, considerado como  fuente de energía física y el dador de larga vida para todos aquellos que lo veneren. De hecho esto era realizado principalmente por los ancianos, ya que se creía que había conservado sus vidas hasta tan largas edades.

El lago Titicaca es considerado el santuario del mundo inca, y también recibe el sobrenombre de «lago de los pumas de piedra», ya que según cuenta la historia el dios Inti (también conocido como Viracocha) lloró al ver que los habitantes del valle habían cometido su primer pecado.

Su llanto fue tal que las lágrimas en gran cantidad inundaron el valle, para finalmente formar el Lago que hoy conocemos todos. En medio de estas aguas los únicos dos sobrevivientes pudieron observar como flotaban los pumas ahogados y convertidos en estatuas de piedra; de ahí su sobrenombre. De hecho, el nombre Titicaca significa puma roca.

Algunas versiones también aseguran que una vez que finalizó su obra Viracocha se marchó en dirección al oeste, no sin antes asegurarse que toda la región andina esté organizada. Así, con paso lento y seguro, volvió a sus orígenes; las aguas del Titicaca.

En la Isla del Sol o Isla Titicaca también encontraremos un importante destino turístico donde se habría llevado a cabo el origen del Dios Sol, y que convirtió naturalmente en un importante centro de su culto. Hablamos de la Roca Sagrada o Roca de los orígenes, que según cuenta la historia local fue el lugar desde donde salieron Manco Cápac y Mama Ocllo para finalmente fundar la ciudad de Cuzco.

Según un conocido relato indígena un ermitaño que dedicaba su vida al servicio del dios sol, había recorrido caminando el camino de Titicaca a Cuzco con el propósito de recomendar a la Roca Sagrada, antigua sede de culto solar.

A través de los años se siguieron llevando a cabo el tributo de papas y quinoas por parte de los habitantes de las aldeas en las orillas del lago, así también por parte de los pueblos vecinos que colaboraban principalmente con maíz a modo de ofrenda.

Foto Vía: ViajesUnicos