Taquile, una isla que mantiene sus tradiciones

Isla de Taquile

Taquile es una isla a 3.800 metros sobre el nivel del mar, ubicada en el lado peruano del Lago Titicaca, distante 45 km de la ciudad de Puno. De una extensión aproximada de 5.72 km², la isla alberga a 1.700 habitantes, en su gran mayoría de lengua quechua.

Se cree que el nombre quechua de la isla era Intika. Pertenecía al Imperio Inca, y existen en ellas numerosas ruinas de este origen. Taquile fue uno de los últimos territorios peruanos en ser sometidos por la dominación hispana durante la conquista de Perú. Fue capturado por Rodrigo de Taquile, quien, obviamente, dio el nombre actual a la isla.

Los españoles prohibieron la vestimenta tradicional de los isleños, por lo que estos se vieron forzados a adoptar la indumentaria campesina europea, que actualmente se mantiene, combinándola con piezas andinas extraordinariamente delicadas (ponchos, cinturones, cobertores, pulseras, etc.

Los taquileños administran su sociedad basándose en un colectivismo comunitario y en el código moral Inca: «ama sua, ama llulla, ama qhilla» (en quechua, no robar, no mentir, no ser holgazán). La isla se divide en seis sectores o «suyus» con el propósito de rotación de cultivos. La economía se apoya en la pesca, horticultura en terrazas (particularmente de papa), e ingresos de los cerca de 40,000 turistas que la visitan cada año.

Isla de Taquile, Cultivo en terrazas

Los habitantes son conocidos por sus grandes habilidades para la producción de indumentaria y textiles hechos a mano, señalados como una de las artesanías de mejor calidad de Perú. Todos en la isla – niños, mujeres, y hombres – son instruidos en el tejido. También fueron célebres tiempo atrás por haber creado un innovador modelo de turismo controlado por la comunidad, ofreciendo albergue en casas de familia, transporte, y restaurantes a los turistas.

No obstante, si bien continúan obteniendo beneficios por la venta de textiles y proveyendo comidas, han perdido el control del turismo masivo a manos de capitales exteriores, así como el transporte de pasajeros de y hacia la isla. Actualmente desarrollan modelos de turismo alternativos, incluyendo alojamiento de grupos, y capacitación de guías locales, cuya primer camada ha completado dos años de entrenamiento.

Taquile no posee estación de radio y está equipada con generadores, aunque los isleños han preferido no utilizarlos, inclinándose por paneles solares. La isla tiene la curiosa particularidad de que no hay perros.

En 2005, Taquile y su arte textil fueron honrados siendo proclamados «Obras Maestras del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad» por la UNESCO.

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Categorias: Puno



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