
El fenómeno migratorio que experimentó el Perú en la década de los 80’s, hizo de Lima la enorme ciudad que hoy es, Lima en los últimos 20 años ha crecido mucho más que en toda su historia. Hoy, los migrantes e hijos de migrantes son la mayoría en Lima.
Por eso tiene la personalidad que tiene, por eso la ciudad puede representar muy bien lo que el Perú es en su conjunto. Pero también recibimos migrantes extranjeros, sobre todo en la etapa en la que las guerras alejaban de Europa y Asia a los hombres que buscaban paz.
Los chinos fueron llegando al Perú a mediados del siglo XIX, y su asimilación a la cultura nacional, ha producido un mestizaje que a los peruanos nos satisface, sobre todo en el aspecto gastronómico. La palabra “Chifa” en el Perú sirve para nombrar un restaurante de chinos. Pero no es comida china la que se ofrece, sino la fusión entre la china y la peruana que le da un gusto y un sabor que a muchos turistas gusta y bastante.
Por eso hoy quiero llevarte a la “Calle Capón“, en el centro de Lima, a 7 calles de la Plaza Mayor. Este pequeño barrio chino es famoso por importar objetos de chinos, pero también por sus chifas, los exquisitos platos y bocadillos que se sirven aquí son para chuparse los dedos.
LA mayoría de los negocios abren a las 10 de la mañana, peor los casinos atienden las 24 horas del día. En la Calle Capón (que lleva ese nombre porque en los inicios de la República, aquí se vendía cerdos capados) puede inmortalizar tu visita haciendo que graben tus nombres en una de las losetas que adornan el piso, o puedes hacer que un clarividente chino te lea tu horóscopo o haga contigo una sesión surrealista en la que adivinará tu futuro, o puedes comprar curiosidades traídas desde China.
Yo prefiero venir a la Calle Capón a comer y es lo que te recomiendo fervientemente cuando pases por Lima.
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